Galletas decoradas

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Las galletas son el bocadito dulce ideal para la merienda o el desayuno. Los más pequeños no podrán resistirse a unas ricas galletas decoradas con un glasé de colores vivos.

Las galletas son los bocaditos dulces preferidos de los pequeños. Vienen bien en el desayuno, en la merienda o entre comidas. Pero mucho más apetecibles, si son decoradas. Vamos a preparar unas deliciosas galletas decoradas con glaseado de colores.

Ingredientes para las galletas:

• 1 y ½ tazas de harina
• ½ cucharadita de polvo de hornear
• ½ cucharadita de bicarbonato de sodio
• ½ cucharadita de sal
• ½ taza de azúcar
• ¼ taza de mantequilla
• 1 cucharadita de esencia de vainilla
• 1 huevo grande

Ingredientes para el glaseado:

• 2 tazas de azúcar impalpable (o molida)
• 3 cucharadas de agua hirviendo
• colorante vegetal de varios colores

Mezclar y tamizar la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato y la sal.

Aparte batir con batidora, la manteca y el azúcar, cuando esté cremosa, agregamos la vainilla y el huevo y continuamos batiendo.

Añadimos los ingredientes secos y mezclarlos bien hasta obtener una masa suave y lisa.

Colocamos la masa entre dos láminas de papel film y la estiramos con un rodillo de amasar, dejándola de medio centímetro de espesor. La dejamos reposar por una hora.

Cortamos las galletas con un cortante de repostería con la forma que más nos guste. En este caso, lo hacemos con las formas de los muñecos del PackMan.

Cubrimos el fondo de una placa de horno con papel manteca y sobre él, colocamos las galletas dejando una separación para que no se unan durante la cocción.

Precalentamos el horno a 300ºC. Horneamos las galletas durante ocho minutos, o hasta que estén doradas levemente. Retiramos las galletas del horno y dejamos enfriar.

Para preparar el glasé, mezclamos el azúcar con el agua hirviendo, hasta obtener una pasta blanda. Separamos en varios bowl para preparar los colores. A cada uno agregamos unas gotas del colorante deseado. Y cubrimos con un film plástico o con un paño húmedo, ya que este glaseado seca muy rápido.

Decoramos las galletas empleando una manga o simplemente pincelando con un pincel para repostería o con una espátula de untar.

En caso de que el glaseado se haya endurecido, le agregamos unas gotas de agua hirviendo para ablandarlo nuevamente. Esta operación puede repetirse varias veces. Es preferible preparar cada color a medida que lo vayamos utilizando.

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